Con esta metáfora cerró ayer su conferencia el Ing. Pablo Heinig para referirse al futuro de las inmobiliarias, si es que quieren progresar en el nuevo contexto determinado por las redes sociales. "Las inmobiliarias tienen dos opciones, aferrarse al pasado y vender con el folleto y el planito del departamentos, o salir a conversar con el mercado a través de las redes sociales e intentar de vender experiencias memorables".
Las redes sociales son una realidad, y a pesar del escepticismo de muchos, es imposible pensar un futuro sin ellas. En este contexto, las inmobiliarias y desarrollistas tienen que aprender a conectarse con un público que busca relacionarse, captar información y al mismo tiempo opinar, participar y co-crear. Además, aparecen nuevos nichos de mercado adultos mayores, familias sin hijos, parejas del mismo sexo y otros tantos a los que cada vez más hay que atender, y ofrecerle algo acorde a sus necesidades.
Para esto las empresas del real estate deben conocer a sus clientes y nada mejor que usar las redes sociales para hacerlo. Pero cuidado, la web 2.0 es para conversar, conocer los intereses de los otros y entablar un diálogo. No para hacer promociones y ventas.
"Esto supone un gran cambio, nuevas habilidades y una empresa que entienda que es la hora de hablar con la red, porque aunque no lo hagamos la red va a hablar del real estate", señaló Heinig. La foto que podemos ver ilustra los que ya está sucediendo, por ejemplo, en Facebook. Entonces, está claro, no hay tiempo que perder.
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