Muchas de las buenas ideas surgen de necesidades cotidianas. Este es un ejemplo de ello: Guillermo Bernabé y su esposa buscaban una casa propia en Mar del Plata. En el proceso de búsqueda, se dieron cuenta de que existía una gran necesidad de viviendas pequeñas por parte de la gente (sobretodo de las parejas jóvenes, como ellos) pero el mercado -inmobiliario, económico financiero, crediticio- no daba las respuestas necesarias. A partir de esto, surgió la empresa DPT Viviendas Mínimas destinadas a solucionar esta necesidad.
Los modelos de casas -publicados en
tengasucasa.blogspot.com, para los interesados- ofician de "primer vivienda" para las jóvenes parejas, acotadas también para familias pequeñas. Son ampliables y flexibles para absorber cambios familiares, y de bajo costo para su fácil acceso. Tienen los estándares básicos de confort y la idea es que se construyan bajo el sistema racionalizado, para ahorrar materiales y costos.
Bernabé explica la raíz del problema: "existe un sector de la clase media cuyos ingresos oscilan entre los 2000 y 5000 pesos en promedio, que hoy no tiene acceso a la vivienda, fundamentalmente por dos razones: una es el costo y los requisitos para calificar para un crédito bancario y otra son los valores de las propiedades en sí".
La propuesta de Bernabé viene en un momento en que las necesidades habitacionales de la clase media están desamparadas: la mayoría de las iniciativas privadas se orientan a segmentos altos y medio-altos, mientras que las acciones gubernamentales se ocupan de clases más bajas.
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