 Menos proyectos de obras nuevas en la ciudad de Buenos Aires y una actividad algo superior de compraventas dominaron el escenario de este primer convulsionado semestre del 2008. En la provincia de Buenos Aires el conflicto con el campo pareció no hacer mella en el nivel de compraventas por el contrario se demandaron un 20 % más de viviendas que en la primera mitad del año anterior.
El desenvolvimiento de algunos indicadores durante la primera mitad del corriente año, ofrece algunas señales claras de hacia donde se encamina el mercado inmobiliario para lo que resta del año y el 2009.
En la ciudad de Buenos Aires, se observa una fuerte desaceleración de la intención de construir nuevos inmuebles a través de la medición de los permisos tramitados en los mostradores de las oficinas de Obras Privadas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La señal si bien puede tomarse como no positiva, refleja no obstante una lógica y racional respuesta a la reducción de los incentivos con que debe contar toda actividad productiva para sumar oferta al mercado. Esta adecuación de las futuras nuevas cantidades arbitrará en los precios de algunas tipologías y localizaciones.
La demanda global medida por las cantidades de escrituras traslativas de dominios inscriptas en el Registro de la propiedad inmueble de la Ciudad de Buenos Aires evidencia un leve incremento, muy similar al experimentado por la inscripción de nuevos reglamentos de copropiedad, lo que estaría indicando de manera indirecta la mayor participación de las unidades a estrenar que se fueron comercializando en construcción en el resultado general.
Uno de los indicadores más sensibles para el crecimiento sostenido de ventas en el mercado como es el de hipotecas registradas que marca la temperatura de participación del crédito en las operaciones de mercado, lejos de mejorar como resulta imperioso, fue menor al registrado durante los primeros seis meses del año pasado, donde distaba por lejos de ser suficiente. Por primera mes en las comparaciones por períodos interanuales, desde el año 2003, la cantidad de hipotecas del primer semestre del 2008 fue inferior a las inscriptas de enero a junio del 2007.
Sin embargo, como es sabido, la compra-venta de inmuebles no se vió traccionada de la mano del crédito hipotecario a contramano de mercados hiperactivos como el de USA que por pasarse de rosca en las financiaciones hoy sufren las consecuencias en sus precios inmobiliarios. En nuestro país, por el contrario la opción de resguardo de valor y de seguridad parece afianzarse de acuerdo a lo que evidencian las cifras de escrituraciones en la ciudad de Buenos Aires y sobre todo de las que emergen de la estadística de escrituraciones del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, donde en términos interanuales el crecimiento fue notorio para este primer semestre del año con relación al del año 2007.
Sin lugar a dudas, el mercado inmobiliario de este 2008 se ha visto impactado por circunstancias exógenas al mismo. La crisis del campo y sus derivados explícitos y latentes, han operado de manera divergente según surge de la lectura de coyuntura afectando de manera favorable al movimiento de los inmuebles de valor acotado pero dejando en evidencia cuestiones que quedan aún sin resolver y que complican la consolidación del crecimiento necesario y sostenido a largo plazo.
Por: Reporte Inmobiliario |